Biden restringe la entrada de los inmigrantes mexicanos, de cara a las elecciones presidenciales

Miércoles 5 De Junio De 2024

El presidente Joe Biden endureció este martes la política de inmigración de los Estados Unidos con un decreto que restringe el asilo para los migrantes que buscan llegar al país cuando los cruces fronterizos ilegales superen los 2.500 diarios, una medida que intenta enfrentar una de las máximas preocupaciones de los estadounidenses y un tema clave de la campaña presidencial.

El presidente estadounidense, Joe Biden, ordenó este martes nuevas restricciones a la entrada de migrantes con el fin de reforzar la frontera entre Estados Unidos y México, una medida drástica de cara a las elecciones presidenciales de noviembre. La gestión de la migración se convirtió en un tema central para los votantes, superando a la economía y la inflación, según una encuesta de la consultora Gallup publicada a fines de abril. Tratando de distanciarse del exmandatario y precandidato presidencial Donald Trump, Biden dijo que él nunca «demonizará» a los migrantes y prometió trabajar con México como un «socio igualitario».

Con la iniciativa anunciada este martes, los migrantes, que en su mayoría cruzan por la frontera sur estadounidense, serán devueltos a sus países de origen o a México y no serían elegibles para la consideración de asilo una vez que se supere el límite.

«Nunca demonizaré a los inmigrantes»
Biden anunció el cierre temporal de la frontera con México cuando la cifra de entradas irregulares al país supere el umbral de 2.500 casos en un mismo día, algo que ya está sucediendo en Estados Unidos. El decreto firmado por el mandatario demócrata permite a las autoridades suspender la entrada de solicitantes de asilo y migrantes cuando se supere ese tope, y facilita las deportaciones a México. La frontera se reabrirá cuando la cantidad diaria de solicitantes sea inferior a 1.500 personas.

«Esta acción nos ayudará a recuperar el control de nuestra frontera», afirmó Biden en un discurso en la Casa Blanca en el que agregó: «Vamos a seguir trabajando con nuestros vecinos mexicanos en lugar de atacarlos, y construiremos una relación fuerte». El presidente prometió que seguirá colaborando con México como «un socio igualitario» y recordó que el lunes habló por teléfono con la vencedora de las elecciones del domingo pasado en México, Claudia Sheinbaum, quien será la primera mujer en gobernar el país.

Con esta medida, Biden toma la iniciativa sobre un tema candente y busca arrebatarle a Trump una de las banderas más importantes de su campaña, aunque el demócrata corre el riesgo de ser criticado por la izquierda de su partido, favorable a la política de fronteras abiertas.