Catorce muertos por las lluvias más intensas en décadas en partes de Europa central y oriental

Al menos 14 muertos en el centro de Europa por las inundaciones causadas por la borrasca ‘Boris’
Un sistema de baja presión de lento movimiento, denominado tormenta Boris, dejó caer sobre varias capitales históricas de Europa, entre ellas Viena, Bratislava y Praga, las lluvias acumuladas durante un mes. Las fuertes lluvias continuaron azotando la región hasta este domingo.
La borrasca Boris a su paso por Europa central ha causado al menos 14 muertos, desde Austria hasta Rumania. El temporal ha desbordado varios ríos, ha anegado decenas de pueblos, ha forzado a evacuar a decenas de miles de personas, y ha obligado a cerrar fábricas y almacenes en varios países del continente. Se trata de las peores inundaciones en al menos dos décadas. Entre los países más afectados se encuentran Rumania, Polonia, Austria y República Checa. Las autoridades centrales y locales de varios países en el centro del continente se preparan para una nueva crecida de las aguas.
En Rumania, las inundaciones han matado al menos a seis personas durante el fin de semana. Un bombero austriaco murió el domingo. En Austria, además, dos hombres de 70 y 80 años fueron encontrados ahogados en sus casas, según informó el lunes un portavoz de la policía. En Polonia, la agencia estatal de noticias PAP informó de cuatro muertes, aunque en un principio había mencionado cinco. En la República Checa, una persona se ha ahogado en el río Krasovka, en el noroeste del país, mientras que otras siete permanecen desaparecidas, informó este lunes el jefe de la policía, Martin Vondrásek.
Algunas autoridades han empezado a calcular el coste de los daños sufridos, mientras otras se preparan para una nueva crecida de las aguas. Las zonas fronterizas entre la República Checa y Polonia se vieron gravemente afectadas durante el fin de semana por las fuertes lluvias registradas desde la semana pasada y la crecida del nivel del agua, que derrumbó algunos puentes, obligó a evacuaciones y dejó un rastro de destrucción.
Además de las víctimas mortales, los daños económicos también son notables y están todavía por cuantificar. Fábricas y almacenes de toda Europa central se han visto obligados a suspender este lunes sus líneas de producción. En Ostrava —una ciudad industrial de 290.000 habitantes en el noreste de la República Checa—, la planta química BorsodChem ha sido cerrada, dijo un portavoz de la compañía, parcialmente propiedad del grupo chino Wanhua Chemical.