Condenan a policía por robarle la bateria a un auto secuestrado
El juez Miguel Caviglia condenó a dos años de prisión en suspenso por robo al oficial subinspector Juan Llaipen por haber sustraído una batería a un auto secuestrado en la Seccional Séptima en la que había quedado a cargo. La DPI recuperó la batería en 2021 cuando le abrieron el capot del automovil del policía. «La conducta de Llaipen afecta a la Institución policía, afecta la confianza que la sociedad deposita en el personal policial» dijo la fiscal Andrea Rubio.

Hoy lunes, el juez Miguel Caviglia dio a conocer su veredicto de pena imponiéndole al oficial subinspector Juan Llaipen la pena de dos años de prisión en suspenso al haber sido declarado anteriormente penalmente responsable del delito de “robo agravado por ser cometido por un funcionario policial en ejercicio de funciones”.
La fiscal Andrea Rubio en su alegato de pena se enmarcó en “la teoría mixta de la pena”, de una prevención especial y una prevención general. En cuanto a la prevención general, en tanto se verificó según la Fiscalía «una infracción a la Ley, el Estado aplica una sanción a esa conducta». Respecto a la prevención especial “que el imputado tome dimensión de los bienes jurídicos ajenos y que la pena lo re-sociabilice o lo reinserte para cumplir con las normas de la convivencia”, sostuvo la fiscal Rubio.
En cuanto a la naturaleza y gravedad del hecho atribuido, «deben considerarse las condiciones personales de Llaipen, tenía estudios, trabajo, para movilizarse en el cumplimiento de la norma. Tiene un trabajo de policía, cuya función es la prevención del delito y esto no puede dejar de evaluarse». Por la naturaleza de la acción, Llaipen, «mas allá de ser funcionario público, aprovechó la situación de encontrarse en funciones para cometer este hecho», enfatizó la fiscal. Sobre un vehículo sobre el cual él debía preservarlo y garantizarlo. Toda esta situación debe ser considerada como agravante de la pena. También por la extensión del daño causado, ya que “la conducta de Llaipen afecta a la Institución policía, afecta la confianza que la sociedad deposita en el personal policial. Generó un daño que compromete la integridad y la eficacia de la Institución policial y esto debe ser considerado como agravante”. Como atenuante la fiscal se refirió a la hija menor del imputado y a que no posee antecedentes penales. Solicitando la fiscal por todo ello la pena de 2 años y 8 meses de prisión en suspenso para Llaipen, al haber sido declarado penalmente responsable del delito de “robo agravado por haber sido cometido por un funcionario policial”.
Por su parte el defensor Mauro Fonteñez solicitó se le aplique el mínimo legal del delito por el cual se lo declaró penalmente responsable, 40 días de prisión en suspenso. Como circunstancia atenuante mencionó la falta de antecedentes penales de su asistido. En cuanto a las circunstancias agravantes mencionadas por la fiscal consideró “que no se dan”. Tampoco las circunstancias personales, que fuera personal policial, ya se encuentra valorada en el agravante de la calificación legal, no podría considerarse porque sería “non bis in ídem”, no dos veces por lo mismo. La extensión del daño causado no debería aplicarse para alejarse del mínimo de la pena. Como atenuante consideró que es padre de una menor y que la pena no debe trascender a terceras personas.
Finalmente, el juez penal Miguel Caviglia pasó a deliberar y el presente lunes 23 de septiembre, dio a conocer su veredicto de pena de dos años de prisión en suspenso al oficial subinspector Juan Emilio Llaipen. Considerando como agravantes la extensión del daño causado, no solo por el bien sustraído, sino por el daño causado a la Institución policial. Resulta importante el desprestigio y deterioro que provoca su imagen en la sociedad. Se espera de un policía que no cometa delitos y se motive en la norma. Se trata de una persona que ha recibido un alto grado de instrucción. Resulta inexplicable su accionar ya que al momento del hecho se encontraba como Jefe de la Comisaría y como tal detentaba la custodia de los bienes que estaban en su patio como secuestro. Como únicas atenuantes que Llaipen es padre de una niña de corta edad, y la carencia de antecedentes penales computables.
La bateria la puso en su auto
El hecho juzgado acontece el pasado 04 de octubre de 2021, siendo las 23:00 hs. aproximadamente cuando Juan Emilio Llaipen, oficial subinspector, que se desempeñaba como oficial de servicio de la Comisaria Seccional Séptima en ese momento, sustrajo, previo romper las fajas de seguridad, una batería de auto marca Varta, color blanca, del rodado Chevrolet Ónix, que se hallaba estacionado en el patio de Seccional Séptima de Policía de esta ciudad, secuestrado a disposición del Juzgado de Faltas N° 1 de Comodoro Rivadavia.
En virtud de las pruebas colectadas se solicitó el registro vehicular del rodado Volkswagen Trend de color verde, propiedad de Llaipen, medida intrusiva autorizada y que fuera realizada por personal de la DPI donde se procedió al secuestro de la batería sustraída que se encontraba conectada en el mencionado vehículo.