Echaron al sacerdote que organizó la reunión de diputados con represores en Ezeiza

Jueves 15 De Agosto De 2024

El Obispado de Zárate-Campana informó que no le renovó el permiso para desarrollar actividades pastorales en su distrito debido a “numerosas quejas fundadas por sus expresiones y actitudes que se oponían al testimonio cristiano”.

La decisión se tomó después que la Conferencia Episcopal tomara distancia de sus gestiones.

“Dado que en reiteradas ocasiones se recibieron en este Obispado numerosas quejas fundadas por sus expresiones y actitudes, que se oponían al testimonio cristiano -máxime proviniendo de un sacerdote-, se le pidió un cambio de actitud y comportamiento en su proceder. Al no observarse hasta el presente el cambio requerido en su actitud, y teniendo en cuenta que el mencionado sacerdote no pertenece a esta Diócesis de Zárate-Campana así como por el bien de la comunidad diocesana, hechas las consultas pertinentes, se le ha comunicado que en adelante no tiene autorización para residir en esta Diócesis”, informó en un comunicado difundido hoy.

Anteriormente, el presidente y el vice de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea y Marcelo Colombo, coincidieron en que el sacerdote Javier Olivera Ravasi «no representa el pensamiento ni la acción de la Iglesia Católica».

Ojea y Colombo mantuvieron un encuentro este martes con referentes de la Asociación Permanente por los Derechos Humanos (APDH), HIJOS Capital, el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos, la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte e integrantes del grupo «Los 12 de la Santa Cruz».

Ambos aseguraron que el cuestionado «no representa el pensamiento ni la acción de la Iglesia Católica y tampoco de la Conferencia Episcopal«.

Olivera Ravasi es hijo del ex militar Jorge Antonio Olivera, también condenado por violaciones a los derechos humanos, entre ellos el secuestro y desaparición de la modela Marie-Anne Erize. Fue el organizador de la reunión de seis diputados de La Libertad Avanza con una decena de condenados por delitos de lesa humanidad, que reclaman salir de la prisión debido a que tienen más de 70 años, afrontar problemas graves de salud y no tener condena firme.

Tras tomar estado público que Olivera Ravasi había organizado la reunión con los condenados -la figura de Astiz era la más “famosa” pero había otros con penas más altas- y se difundiera la foto de ese encuentro, el escándalo en la Iglesia subió de tono y también en el ámbito político. De hecho, hasta en la maratónica sesión que empezó ayer y seguía esta mañana, el tema del cónclave estuvo presente y hubo pedidos concretos de expulsión que no prosperaron.