El fuego no da tregua y la lluvia no llega a la cordillera

El norte de la provincia de Chubut permanece bajo fuego con los dos incendios que se unieron y que en conjunto arrasaron con unas 40 mil hectáreas de bosques autóctonos, bosques implantados y vegetación achaparrada.
Un leve descenso de la temperatura y una garúa suave, registrados este martes a la tarde y miércoles a la mañana, ralentizaron el avance del fuego, que se mantiene activo y con múltiples frentes, mientras los combatientes trabajan para tratar de detener el avance.
De acuerdo al relevamiento técnico realizado este martes, durante los próximos días las condiciones de peligro continuarán siendo elevadas: la temperatura se mantendrá sin cambios y se registrarán episodios de viento intenso.
Asimismo, existe una baja probabilidad de lluvias, lo que implicará la continuidad del despliegue de maquinaria, medios aéreos, recursos técnicos, logísticos y personal de apoyo, enmarcados en el dispositivo coordinado entre la Provincia, los organismos nacionales y brigadistas y bomberos de distintas jurisdicciones.
Los lugareños son escépticos con la ventana climática y creen que “sólo las lluvias que se esperan para abril podrán detener el avance del fuego”.
Las llamas consumieron unas 40 mil hectáreas, sumando el siniestro que comenzó en el Parque Nacional como el que tuvo su origen en Puerto Patriada, una villa turística ubicada en el norte de la provincia patagónica. Arrasó con cientos de animales, galpones y viviendas. “Esto es dramático, perdimos todo y lo que era un paraíso, hoy está teñido de grises”, se lamentan los pobladores de Cholila, otra localidad turística que estuvo en vilo al quedar sitiada por el fuego.
Son más de 500 los combatientes que luchan en los distintos frentes, más una decena de medios aéreos que opera cada vez que las condiciones meteorológicas lo permiten.
Mientras el fuego arrasa con vegetación autóctona y bosques implantados, la Justicia Federal inició una investigación para determinar si el desempeño de quienes coordinan el operativo de lucha contra las llamas fue el adecuado para frenar el avance de los focos ígneos.
La investigación está enfocada en el incendio que comenzó el 9 de diciembre pasado en inmediaciones del lago Menéndez, dentro del Parque Nacional Los Alerces, y avanzó luego a territorio provincial, donde se unió a otro incendio desatado dentro de jurisdicción chubutense.
El fiscal federal Santiago Roldán comanda la pesquisa, que tiene como finalidad determinar la actuación y posible responsabilidad penal de los funcionarios competentes en el manejo del fuego en el siniestro que continúa activo.
El fuego comenzó por una descarga eléctrica y fue controlado. Sin embargo por las temperaturas elevadas y las fuertes ráfagas de viento, se reactivó y avanzó aún con más fuerza, afectando una superficie superior a la que había consumido en la primera etapa.