En medio de las tensiones políticas, EEUU desplegó un portaaviones frente a Cuba

El anuncio coincide con la imputación del expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996
Un portaviones estadounidense fue desplegado en el Caribe, según indicaron las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en un comunicado público, en un contexto de crecientes tensiones con Cuba.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos anunciaron este miércoles la llegada del Grupo de Ataque del Portaviones Nimitz, que incluye su ala aérea y al menos un destructor lanzamisiles.
Estados Unidos sigue imitando en Cuba el guion que aplicó en Venezuela. Uno de sus portaviones, el USS Nimitz, se encuentra en aguas internacionales del Caribe cercanas a la isla, según ha confirmado el Pentágono, después de que los fiscales del Departamento de Justicia imputaran el miércoles al hombre fuerte del régimen castrista, Raúl Castro, de 94 años, por cuatro cargos de asesinato, por conspiración para matar y por daños a aeronave, en relación con el derribo de dos avionetas de la organización del exilio Hermanos al Rescate en 1996. Con este anuncio, Washington intensifica su campaña de presión máxima contra La Habana, a la que exige cambios fundamentales políticos y económicos.
El Nimitz llegó escoltado por su grupo de ataque, que incluye aviones caza, el buque de aprovisionamiento logístico Patuxent y el destructor Gridley, según ha indicado en un comunicado el Comando Sur, responsable de las operaciones militares estadounidenses en América Latina. Todos ellos, sostiene, “representan la máxima preparación y presencia, un alcance y letalidad sin igual, y una ventaja estratégica. El Nimitz ha demostrado su destreza en combate en todo el mundo, garantizando la estabilidad y defendiendo la democracia desde el estrecho de Taiwán hasta el golfo Pérsico”.
La presencia del portaviones evoca el despliegue naval que Estados Unidos mantuvo en aguas internacionales del Caribe durante cuatro meses —con el portaviones Gerald Ford, el mayor del mundo, al frente de la movilización— para presionar al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y bombardear supuestas embarcaciones del narcotráfico, en lo que expertos consideran ejecuciones extrajudiciales. Aquella exhibición de fuerza culminó en una operación militar que capturó al presidente venezolano el 3 de enero y lo trasladó a Nueva York para juzgarlo: el líder chavista estaba imputado desde 2020 por narcotráfico en Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteraba este jueves que Cuba “es un país fallido. Todo el mundo lo sabe. No tienen electricidad, ni dinero, ni nada”. Y aseguraba que “los vamos a ayudar”, una oferta que ha formulado en varias ocasiones y siempre exigiendo a cambio profundas reformas económicas y políticas.
Aunque insiste en que prefiere resolver la crisis de manera diplomática, y su Gobierno mantiene contactos con representantes del régimen, Trump amenaza constantemente con que Cuba “es el siguiente” en su lista de países adversarios en los que intervenir, después de Venezuela e Irán. También asegura que el régimen “está a punto de caer” debido a los inmensos problemas económicos por los que atraviesa la isla, en especial desde que Caracas, tras la intervención estadounidense, ha suspendido el suministro de petróleo que la mantenía a flote y el propio Trump ha impuesto un embargo energético de facto, al firmar una orden ejecutiva que amenaza con sanciones y aranceles a los países que proporcionen combustible a la isla.