En tiempos de crisis, los plazos fijos Uva vuelven a crecer
Luego de más de un año de retroceso, los plazos fijos ajustados por inflación (UVA) vuelven a ganar terreno dentro del sistema financiero. En un contexto de aceleración de precios y búsqueda de cobertura, este instrumento muestra un fuerte crecimiento en el stock de depósitos del sector privado y se reposiciona como una de las principales alternativas para resguardar el poder adquisitivo.
De acuerdo con el último informe monetario diario del Banco Central, el stock de plazos fijos UVA/CER alcanzó en abril los $1,285 billones, con un incremento del 103,9% en los últimos 30 días. La tendencia también se consolida en lo que va del año, con una suba acumulada del 348,7%, mientras que en la comparación interanual el crecimiento alcanza el 75,1%.
El repunte se explica por un cambio en el escenario macroeconómico. Con una inflación que acumula un 9,4% en lo que va del año y un dato mensual de 3,4% en marzo, los instrumentos a tasa fija comenzaron a perder atractivo, lo que impulsó a los ahorristas a migrar hacia opciones ajustadas.
Los plazos fijos UVA permiten ajustar el capital invertido por inflación a través de la Unidad de Valor Adquisitivo, que se actualiza diariamente. A este ajuste se suma una tasa de interés real, lo que garantiza que el rendimiento final se mantenga por encima de la evolución de los precios.