Francia envía al Ejército a Nueva Caledonia y se habla de riesgo de guerra civil tras los disturbios.

Francia impuso el estado de emergencia a un territorio francés en el Pacífico por 12 días, aumentando los poderes de las fuerzas de seguridad para sofocar disturbios en el archipiélago donde pueblos indígenas buscan independizarse.
La violencia estallada el lunes tras protestas contra unas reformas electorales dejaron cuatro muertos, entre ellos un gendarme, y más de 300 heridos, según autoridades francesas.
La decisión de ampliar el censo electoral a decenas de miles de nuevos votantes residentes desde hace al menos 10 años en Nueva Caledonia ha desatado una oleada de violencia con armas de fuego del todo inesperada.
Este territorio, que rechazó su independencia en un doble referéndum en 2020 y 2021, teme que la ampliación del censo diluya la identidad de las comunidades originarias del territorio de etnia kanaka al restarles poder legislativo.
Más allá del trasfondo político, al presidente francés Emmanuel Macron le resulta intolerable el estallido de una rebelión armada en un territorio francés –por tercera noche consecutiva los tiroteos e incendios han sido la tónica en la capital, Numea– y ha declarado el estado de emergencia y desplegado al Ejército.
Con la llegada de los refuerzos militares y policiales son ya 2.700 efectivos con los que cuentan las fuerzas del orden francesas para tratar de recuperar el control en el archipiélago.
En las últimas 24 horas han muerto en este archipiélago francés de Oceanía con 270.000 habitantes cuatro personas.
«Toda violencia es intolerable y será objeto de una respuesta implacable», advirtió Emmanuel Macron.
La violencia de los jóvenes kanakos se ha dirigido de forma particular contra policías y gendarmes –uno de los fallecidos es un gendarme que recibió un disparo en la frente, señala Le Figaro– que han impedido saqueos y robos por parte de los insurgentes.
Las fuerzas policiales se han sorprendido por la extrema violencia de los asaltantes armados, que incluso trataron de tomar una gendarmería en la comuna de Mont-Sore.
Los vecinos, por su parte, se han atrincherado en sus casas y han organizado rondas de vigilancia nocturnas por miedo a los asaltos de grupos armados.
El alto comisionado de la República para Nueva Caledonia, Louis Le Franc, habló abiertamente de «situación insurreccional» y advirtió que «nos dirigimos directamente a una guerra civil».
Según el alto comisionado, son unos 200 alborotadores armados los que han desatado la violencia extrema en el archipiélago, empujando a otros jóvenes a sumarse a los disturbios.
El ministro del Interior, Gérald Darmanin, respaldó esa advertencia: «Son un grupo mafioso que claramente quiere instaurar la violencia».
Disturbios en Nueva Caledonia por la concesión del voto a ciudadanos franceses dejan dos muertos
Las autoridades del territorio declaran toque de queda en medio del despliegue de barricadas en la capital, Noumeá
En la capital del archipiélago, Numea, este jueves por la mañana todavía resonaban disparos tras una nueva noche de disturbios. En un barrio desfavorecido en el norte de la ciudad, una gran cantidad de comercios habían sido destruidos.
El régimen de excepción, instaurado en diferentes puntos del país en ocho ocasiones desde su creación en 1955, entró en vigor a las 05 hs, hora local del jueves, en este territorio colonizado por Francia a mediados del siglo XIX.