Fresqueros no salen a pescar langostino en aguas nacionales

Ayer por la tarde las cámaras pesqueras que los reúnen sorprendieron con un comunicado en el que anunciaban que no participarán de la zafra en aguas nacionales a menos que se revise el plan de manejo, se fije un precio mínimo y se liquide a las tripulaciones únicamente por CCT.
En un movimiento sin precedentes en los últimos años, cinco cámaras empresariales que representan a la flota fresquera de altura decidieron no participar en la inminente temporada de pesca de langostino en aguas nacionales. La determinación, contundente y cargada de implicancias, representa mucho más que una protesta sectorial: es una redefinición estratégica frente a un sistema de producción pesquero que, a ojos del sector, se encuentra en estado de colapso operativo.
Entre los puntos consensuados se destacaron los valores de referencia, estableciéndose que no se aceptarán precios por debajo de los registrados durante la zafra de aguas nacionales de 2024 para el langostino fresco, en un intento por evitar operaciones a pérdida que comprometan la viabilidad del sector.
Se indicó que la remuneración a tripulaciones deberá ajustarse estrictamente a los convenios vigentes, rechazando categóricamente las “tablas” unilaterales de liquidación por cajón, que vienen generando tensiones laborales y desprotección de derechos.
En cuanto al plan de manejo pesquero, se resolvió no avanzar con la preparación de los barcos hasta que se introduzcan modificaciones en el plan de administración de la pesquería de langostino. Las cámaras reclaman mayor previsibilidad, eficiencia y equidad en el manejo del recurso.
Además, las entidades empresariales –que incluyen a la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, la Cámara de Armadores de Buques de Altura, la Capear, la Cámara del Golfo San Jorge y la Unión de Intereses Pesqueros– ratificaron en un documento su decisión de no participar de la próxima zafra si no se cumplen estas condiciones mínimas. Plantean también la necesidad de convocar a una comisión que analice la formación de precios en un contexto fuertemente distorsionado por el impacto del dólar blue y las remarcaciones sin control.
El documento expresa un llamado al consenso dentro y fuera del sector, y remarca la importancia de actuar con unidad y responsabilidad para proteger el empleo, la rentabilidad de las empresas y la sustentabilidad del recurso pesquero.