Fuerzas israelíes reciben órdenes de disparar a las personas que buscan alimentos en Gaza

Sábado 28 De Junio De 2025

Al menos 31 palestinos han muerto este sábado en dos ataques israelíes en un mercadillo y cerca de una escuela, ambos en el barrio de Al Tufá de la ciudad de Gaza.

En total los fallecidos desde el amanecer por ataques israelíes en el enclave palestino serían 64, según fuentes médicas.

“Es un campo de masacre: soldados de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) recibieron la orden de disparar deliberadamente contra gazatíes desarmados que esperaban ayuda humanitaria», tituló Haaretz, en un informe que despertó polémica hasta en la sede de la ONU.

Al menos 550 palestinos han sido asesinados y 4.066 personas han resultado heridas mientras buscaban comida y ayuda humanitaria en los «puntos de distribución» gestionados por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), respaldada por Estados Unidos e Israel, desde que comenzó a operar hace cuatro semanas, según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza.

El ataque del mercadillo, en el que han muerto once personas, ha sido ejecutado a través de un dron que ha alcanzado uno de los puestos del mercadillo de Tufá, en el este de la ciudad, según han confirmado fuentes médicas del Hospital Bautista del enclave palestino citadas por la agencia de noticias Sanad.

Entre los fallecidos hay cuatro niños y hay un número todavía no concretado de heridos, de acuerdo con las fuentes del hospital a la agencia palestina Sanad.

A principios de marzo, Israel impuso un bloqueo humanitario al territorio palestino, lo que provocó una grave escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales. El bloqueo se levantó parcialmente a finales de mayo, cuando la GHF, apoyada por Israel y Estados Unidos, empezó a distribuir la ayuda. Los centros de distribución suelen abrir solo una hora cada mañana, explica Haaretz.

“Según los oficiales y soldados que prestaron servicio en sus zonas, las Fuerzas de Defensa de Israel disparan contra las personas que llegan antes de la hora de apertura para impedir que se acerquen, o de nuevo después del cierre de los centros, para dispersarlas. Dado que algunos de los incidentes con disparos se produjeron por la noche, antes de la apertura, es posible que algunos civiles no pudieran ver los límites de la zona designada”, señala.

Un soldado dijo que es “un campo de muerte”. “Donde yo estaba destinado, mataban entre una y cinco personas por día. Se las trata como a una fuerza hostil: sin medidas de control de multitudes, sin gas lacrimógeno, solo fuego real con todo lo imaginable: ametralladoras pesadas, lanzagranadas, morteros. Luego, una vez que abre el centro, los disparos cesan y saben que pueden acercarse. Nuestra forma de comunicación son los disparos”.

“Abrimos fuego a primera hora de la mañana si alguien intenta ponerse en la cola desde unos cientos de metros de distancia y, a veces, simplemente cargamos contra ellos desde corta distancia. Pero no hay peligro para las fuerzas”. Según él, “no tengo constancia de ningún caso de fuego de respuesta. No hay enemigo, no hay armas”, añadió.

Estas declaraciones de oficiales de las fuerzas israelíes y publicadas en un diario muy importante también de Israel, demuestran y confirman las denuncias que tenían siendo planteadas por organismos de derechos humanos o la propia ONU y que eran tildadas como mentiras o incluso como campañas antisemitas.

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