Israel bombardea Beirut con el previsible nuevo líder de Hezbolá como objetivo

El objetivo de uno de los ataques del jueves en Beirut, habría sido Hashem Safiedín, primo del fallecido Hasán Nasralá.
El objetivo de uno de los bombardeos ejecutados el jueves por el Ejército de Israel contra la capital de Líbano, Beirut, habría sido Hashem Safiedín, primo del fallecido secretario general del partido-milicia chiíta Hezbolá, Hasán Nasralá, y uno de los principales favoritos a sucederle en el cargo.
Fuentes oficiales israelíes citadas por el diario estadounidense ‘The New York Times’ especificaron que Safiedín se encontraba en un edificio atacado a última hora del jueves, poco después de que el Ejército emitiera una orden de evacuación para los residentes en la zona.
Fuentes israelíes citadas por el portal de noticias Axios también especificaron que Safiedín se encontraba en un búnker muy profundo en el lugar, sin que por ahora haya informaciones sobre si ha muerto en el ataque.
De hecho, fuentes de Hezboláh indicaron en declaraciones concedidas al diario libanés ‘L’Orient le Jour’ que por ahora «no hay información» que facilitar sobre Safiedín tras el bombardeo, uno de los más intensos lanzados por Israel contra Beirut desde la intensificación de su campaña de ataques hace más de dos semanas.
Los ataques de Israel han provocado además el cierre del paso fronterizo de Masnaa entre Líbano y Siria, por donde decenas de miles de personas huían de los bombardeos. Tel Aviv justifica la acción asegurando que estaba siendo usado para aprovisionar de armamento a Hizbulá. En total, el ejército israelí afirma haber matado a 250 milicianos desde que comenzó sus incursiones terrestres en el sur del Líbano y sus enemigos aseguran que están conteniendo su avance.
Todos estos ataques se inscriben en un contexto de tensión internacional por la represalia que pueda adoptar Israel contra Irán, que envió unos 200 proyectiles contra su territorio el país martes. Ambos países se han lanzado mutuamente amenazas ignorando las llamadas a la contención que lanza buena parte de la comunidad internacional.
Por su parte, el ejército de Israel indicó que Hezbollah había lanzado alrededor de 100 cohetes contra Israel el viernes, al tiempo que continúan los combates entre Israel y el grupo político-paramilitar.
El ejército israelí afirmó además el viernes que un ataque perpetrado en la víspera en la capital libanesa mató a Mohammed Rashid Skafi, jefe de la división de comunicación de Hezbollah. En su comunicado, aseveró que Skafi era “un destacado terrorista de Hezbollah responsable de la unidad de comunicaciones desde 2000”, además de estar “estrechamente ligado» a altos cargos de la milicia.
El ataque en la frontera entre Líbano y Siria, a unos 50 kilómetros (30 millas) al este de Beirut, provocó el cierre de la carretera próxima al concurrido cruce fronterizo de Masnaa.
Israel explicó que atacó el cruce porque estaba siendo utilizado por Hezbollah para pasar equipos militares a través de la frontera e indicó que sus aviones de combate alcanzaron un túnel empleado para introducir armas de contrabando a Líbano procedentes de Irán y otros aliados.