La Ley Bases atravesó al peronismo: el renacimiento de viejas diferencias aceleran el final del kirchnerismo

Sábado 15 De Junio De 2024

El apoyo a la iniciativa libertaria de dos senadores distanciados del kirchnerismo y el acompañamiento al RIGI de tres legisladores del bloque de UP, despertaron la discusión sobre la conducción del espacio

La última semana el peronismo jugó a fondo para voltear la Ley Bases. Hasta el último minuto. El virtual empate que se punteaba en las oficinas del Senado había dejado margen para la especulación hasta el final. Cuando el tablero electrónico arrojó la igualdad en 36 votos, la derrota se consumó y el peronismo advirtió con rapidez que el oficialismo había logrado su primera victoria política. La vicepresidenta Victoria Villarruel le dio la ley al Gobierno.

Lo que vino después en la votación particular decepcionó a algunos y sorprendió a muy pocos. La mayoría sabía con antelación que tres senadores del bloque de Unión por la Patria (UP) iban a votar a favor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), uno de los puntos más rechazados por el kirchnerismo. También sabían que los 33 senadores del bloque no apoyarían la ley en general.

“Lo que importaba era la votación general. Después ya había más libertad para moverse. Ahora los diputados pueden insistir con la redacción original sin mayoría calificada. Y pueden voltear los cambios del Senado en dos minutos”, se sinceró un funcionario K de la Cámara alta. El mandato de Cristina Kirchner a los senadores que le responden era bloquear la aprobación. Lo exigieron hasta el final, pero no lo lograron.

En esa lógica se movieron la mayoría de los legisladores del bloque que votaron en consonancia con la estrategia de frenar la norma. Menos tres: Carolina Moises (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán). Votaron en contra de la ley en términos generales, pero a favor del capítulo del RIGI. En algunos sectores del peronismo no cayó bien, pero lo tomaron como parte de las reglas del juego en un bloque donde ya no hay un alineamiento estricto a la conducción de la ex presidenta.

“El bloque ya no es una unidad dogmática donde se exigía respetar una postura. Cada senador tiene su peso propio y el mandato de su gobernador. Se está viviendo una transición. Un reacomodamiento”, aceptó un senador que forma parte del bloque que conduce el formoseño José Mayans. Las tensiones internas son evidentes y tienen que ver con que la división que hay entre el kirchnerismo y el peronismo del interior. Es una foto partida que existió siempre. Aún así, la mayoría convive bajo el mismo techo. Aunque no se sabe hasta cuándo.