Masacre en Santiago del Estero: un policía mató a su hija, a su exsuegra y se suicidó

Durante el ataque a tiros, también resultaron heridos su hijo de 9 años, su exesposa y el padre de ella. La bebé asesinada tenía un año
Una grave conmoción sacude por completo a la provincia de Santiago del Estero luego de que un policía haya asesinado a balazos a su beba de un año y a su ex suegra. Así mismo, baleó a su ex pareja, su ex suegro y también a su otro hijo, quien tiene 9 años. El hecho ocurrió el viernes en la noche luego de que una madre vaya a retirar a su hija de la vivienda de su ex pareja.
En el barrio Triángulo de la localidad de Monte Quemado, en la provincia de Santiago del Estero, se registró un terrible hecho que sigue generando conmoción. Se trata de que un hombre identificado como Nicolás David Ábalos asesinó a su beba de un año, a su ex suegra y también baleó a la mamá de sus hijos, su otro hijo y su ex suegro.
Luego de efectuar los disparos el policía se disparó y se quitó la vida. Según pudieron averiguar medios locales, Lorena Navarro de 38 años y que fue una de las víctimas fue a retirar a la bebé que nació producto de su relación con Nicolás David Ábalos, de apenas un año y algunos meses de vida.
Por razones que son materia de investigación, la mujer regresó a su casa corriendo en estado de desesperación: Nicolás la seguía armado y, se cree, con la niña aún en brazos.
Entonces, comenzó la masacre. Las víctimas fatales fueron dos: la bebé Bianca y Divina Cuellar (62), la exsuegra del asesino. Además, resultaron heridos Bautista, el hijo de 9 años de ambos; la propia Lorena, y Víctor María Navarro, el padre de esta última. Después, el hombre efectuó un disparo debajo de su mentón y murió.
Las fuentes confirmaron a Infobae que no se trató de un enfrentamiento familiar, ya que el único que disparó fue Ábalos. “El intercambio de balas está descartado”, indicaron.
Y es que en la escena del crimen se encontraron dos armas: una Bersa Thunder Pro calibre 9mm y otra Federal COL Automática, calibre .45. Ambas pertenecen al policía.
Lo que pasó durante la interacción entre Nicolás y Lorena, el detonante de la furia, todavía resta determinar. Sin embargo, desde la fiscalía se estipula que fue un asesinato predeterminado: el hombre llegó a la casa de sus exsuegros con un arma en la mano y otra en la cintura, con un cargador.
“Un detonante no te arma de esta forma”, opinaron. La Fiscalía logró confirmar que se realizaron más de 20 disparos y que, además, quedaron balas sin detonar.
El caso se encuentra a cargo del fiscal Santiago Bridoux.