Murió Eduardo Nicolás Bernal, maestro, político y pionero del deporte

Miércoles 5 De Junio De 2024

Hijo de sastre, nacido en General Acha, La Pampa. Campeón provincial en lanzamiento de Bala y Disco con 16 años. Maestro de primaria. Presidente de la sociedad de fomento. Corresponsal del Diario Rivadavia (antecesor de El Patagónico) en Las Heras. Dirigente pionero de la Federación de Atletismo del Chubut.

Una pista le rinde homenaje a su nombre en Km 4, es parte de la vasta historia del socio vitalicio de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF). Eduardo Nicolás Bernal falleció este miércoles 5 de junio. Tenía 101 años.

Este pampeano con 17 años llegó a la región para ejercer como maestro en la Escuela N° 3 de Las Heras. Maestro amante de la disciplina y el orden, hijo de sastre y campeón provincial de lanzamiento de Disco y Bala en La Pampa no solo vivió de recuerdos sino tuvo la proyección de abrazar una militancia (peronista) y conocer al fundador del movimiento. Además de pensar y ejecutar obras para la proyección deportiva de la región desde distintos cargos.

A pesar de ello, y de una historia que editó en tres libros – «60 años de Deporte», «Reminiscencias» y «Misión Cumplida»-. Bernal no se atribuía lo que no le correspondía.

HISTORIA VIVA DE LA REGION

Bernal en sí mismo era la historia viva de la región. Incluso su vida trascendió fronteras y es uno de los pioneros del atletismo sudamericano (consta en actas oficiales). De hecho, cuando renunció por su edad a la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, el organismo mundial no le aceptó la renuncia y lo nombró socio vitalicio. Por el aporte que hizo en vida a la disciplina. Por ello la pista de solado sintético de Km 4 lleva su nombre.

EL MAESTRO QUE HIZO ESCUELA

Con 17 años apenas cumplidos (nació el 14 de diciembre de 1922), Eduardo Bernal finalizó sus estudios secundarios con el título de maestro bajo el brazo y un promedio que le prometía mejor remuneración en algún punto del país.

«Argentina estaba dividida por sectores y categorías, la Patagonia figuraba de ‘segunda’ (y con ello era más sueldo). Entonces cuando me ofrecieron ir de maestro yo acepté porque pensé que era pasando el Río Colorado. Y no tan lejos como me tocó», confesó.

La escuela n° 3 de Colonia Las Heras fue el destino donde Bernal ejerció como docente de 4to grado. Pero su vocación no solo se limitó a la transmisión de saberes porque el pampeano tenía viva la llama del deportista y la había ejercido tanto en el atletismo como en el básquetbol.

«Como no había profesor de Educación Física, uno mismo se ocupaba de ello. Así que junto con los libros vino la puesta en escena del deporte, entendiendo que ambos (educación y deportes) hacen a la formación integral de la persona”, sostuvo.

La gimnasia sueca, y en especial el atletismo, fueron las opciones con las cuales Bernal comenzó a hacer ‘escuela’ en medio de la estepa santacruceña.

GESTIONANDO A FAVOR DEL DEPORTE

Con 21 años, e instalado en Esquel, armó equipos de deportes y fundó «Deportes del Oeste del Chubut», a partir de allí selló su vínculo con el deporte como dirigente deportivo junto a otros atletas que fueron sus rivales en la pista. Con el único objetivo de atender el desarrollo de los niños y adolescentes a través de las diversas disciplinas.

Así, desde el Consejo de Educación del Chubut se comenzaron a gestar encuentros deportivos en distintas localidades de la provincia donde existiera escuela albergue.

En sintonía con esa política educativa-deportiva, Comodoro Rivadavia fue semillero de campeones nacionales y sudamericanos en las distintas variantes del atletismo. Y para Eduardo Bernal, aunque no lo reconozca, ese logro tuvo sabor a revancha porque el gobierno militar lo había dejado cesante por su militancia peronista.

«Yo cuando me exoneraron me dedique a la actividad privada y trabajé con Angel Giobbi hasta el 94. No dejé de trabajar más allá de que volví a la escuela. Y como ya tenía 16 años de antigüedad en la docencia, retorné. El primer año fui maestro de la escuela provincial 1. Y al año siguiente gané la dirección de la escuela 2. Todo por concurso. Y volví para no tirar 16 años de servicio, por más decreto que me dejó afuera», recalcó.

Eran épocas donde ser el jefe político de la zona se podía pagar hasta con la propia vida. Pero también fue una etapa donde el supervisor de Bernal de la Región se la jugó por él e hizo caso omiso a lo que la Gobernación Militar dictaba. Hasta que llegó el decreto que lo dejó fuera del sistema educativo.

«Ser jefe político del peronismo era un cargo ad honorem. Además era el fundador del primer Ateneo (unidad básica) e incluso había arrancado en el 43 siendo peronista, cuando yo estaba en el Ejercito y Perón llegaba al poder», aclara.

Así llegó a ser el primer inspector de educación del Chubut. Pero ya era grande el recorrido y la multiplicidad de tareas de Bernal. Ya sea como corresponsal y como primer relator deportivo de LU4. En un trabajo en conjunto entre la Federación de Atletismo del Chubut y la supervisión de escuela, fueron 16 años de trabajo fomentando nuevos valores en los deportes básicos».

Su vida estuvo marcada por sus convicciones, y más de una vez se trenzó en discusiones con compañeros del mismo partido. En los últimos años añoraba que no fuera la escuela el motor del deporte en lo jóvenes. También entendía que algunos docentes solo piensen en «enseñar» y no «educar», lo cual supone un compromiso que va más allá de la hora cátedra.

Pero el saldo en su vida es a favor porque considera que tanto él como muchos otros fueron motor del atletismo en la región. Por ello celebraba que los nombres de quienes lo precedieron en la vida quedaran inmortalizados en obras que son punto de encuentro del deporte.

Fuente: El Patagónico