Nación recortó fondos clave para el acueducto que abastece a Chubut y Santa Cruz

Jueves 14 De Mayo De 2026

La política de ajuste del Gobierno nacional volvió a impactar sobre una de las obras de infraestructura más sensibles de la Patagonia. A través de la Decisión Administrativa 20/2026, la administración de Javier Milei eliminó más de 4.121 millones de pesos del presupuesto destinado al Acueducto Sarmiento–Comodoro Rivadavia, la principal infraestructura hídrica que abastece a buena parte del sur de Chubut y el norte de Santa Cruz.
La medida fue formalizada el 8 de mayo mediante la firma del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del ministro de Economía, Luis Caputo, y publicada este 11 de mayo en el Boletín Oficial. El recorte impacta directamente sobre el Proyecto 28 del Programa 82 “Desarrollo de la Infraestructura Hidráulica”, dependiente del Ministerio de Economía.
Según la planilla anexa al artículo 1° de la decisión administrativa, la reducción asciende exactamente a 4.121.727.222 pesos en créditos de capital destinados a “Construcciones en bienes de dominio público”. En la práctica, significa la eliminación casi total de los recursos nacionales previstos para el ejercicio 2026 de una obra considerada estratégica para garantizar el abastecimiento de agua en la región.

Sin respaldo nacional, el financiamiento externo no aplica

El acueducto transporta agua desde el Lago Musters hacia ciudades como Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Caleta Olivia, zonas que desde hace décadas sufren problemas recurrentes de abastecimiento, cortes prolongados, baja presión y racionamientos periódicos. La infraestructura requiere obras constantes de mantenimiento, ampliación y repotenciación debido al desgaste operativo y al crecimiento sostenido de la demanda.
La situación adquiere todavía mayor relevancia porque el proyecto está vinculado a un crédito internacional de 150 millones de dólares otorgado por la CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— destinado a renovar los 41 kilómetros más críticos del sistema. Sin embargo, distintas fuentes vinculadas al esquema financiero admiten que el financiamiento externo necesita respaldo presupuestario nacional para avanzar con licitaciones, tareas complementarias y ejecución integral de las obras.

De este modo, aunque el crédito internacional continúa vigente, la eliminación de la contraparte nacional pone en duda el ritmo y alcance de los trabajos previstos sobre una infraestructura considerada vital para cientos de miles de habitantes de la Patagonia sur.
El recorte reaviva además una discusión histórica sobre la fragilidad del sistema hídrico patagónico. La región austral enfrenta desde hace años problemas estructurales vinculados a la disponibilidad de agua, agravados por las sequías, el crecimiento urbano y la expansión de actividades industriales como la explotación petrolera.

REFERENCIAS