No saben qué hacer con los pingüinos del ex Aquarium

En marzo de 2025, el Aquarium de Mar del Plata, gestionado por Plunimar S.A. durante más de tres décadas, cerró sus puertas de manera definitiva. La multinacional mexicana The Dolphin Company no logró renovar el contrato de alquiler del predio junto al Faro de Punta Mogotes, y los propietarios decidieron destinar las tierras a otros proyectos. Sin ingresos por entradas y con deudas acumuladas, la empresa entró en cesación de pagos en enero de 2026.
En ese marco, el Juzgado Nacional en lo Comercial N°20, a cargo del juez Eduardo Malde, declaró la quiebra directa el 20 de febrero de ese año.
Animales bajo custodia judicial
Tras la quiebra, más de 60 animales quedaron bajo la órbita de la Justicia. Ningún traslado ni venta puede realizarse sin autorización judicial.
Actualmente, un grupo de 12 empleados mantiene la rutina de cuidado de los pingüinos: alimentación, controles de salud y seguridad del predio. Este mantenimiento implica un costo mensual de $54,8 millones, según las estimaciones presentadas ante el juzgado.
La valuación de los pingüinos saltarines
La sindicatura, encabezada por Andrea Alejandra Hoff, presentó un informe en el que asignó un valor concreto a cuatro ejemplares de pingüinos saltarines (Eudyptes chrysocome), 40.000 dólares en total, equivalentes a $56,8 millones al tipo de cambio de $1.420; pero la valuación solo se sostiene si aparece un comprador en el exterior. Sin operación concreta, el precio es meramente contable y no genera ingresos.
El resto de los pingüinos, 53 magallánicos y 2 rey, 59 ejemplares en total, figuran en el inventario sin valuación económica asignada.
Antecedentes de ventas
El único antecedente exitoso fue el traslado de 10 delfines nariz de botella a un acuario en Hurghada, Egipto, a fines de 2025.
La operación se cerró en 800.000 dólares y permitió pagar sueldos y sostener el cuidado de los animales restantes. Otros intentos de venta hacia México, China y San Pablo fracasaron por regulaciones internacionales sobre comercio de fauna marina.
Posibles destinos de los pingüinos
La sindicatura mencionó opciones de traslado para los ejemplares sin valuación, como ser la Fundación Temaikén, el Bioparque Batán, o la Fundación Bubalcó Patagonia.
Ninguna de estas gestiones tiene resolución definitiva, lo que mantiene en suspenso el futuro de los animales.
Un dilema ético y económico
El caso refleja la tensión entre la lógica judicial de liquidar activos para saldar deudas y la obligación de garantizar el bienestar de especies protegidas.
Los pingüinos, más allá de su valor económico, son parte de un patrimonio natural que requiere condiciones específicas de cuidado y conservación.
La experiencia previa con los delfines mostró que las operaciones de traslado son complejas, costosas y dependen de regulaciones internacionales estrictas.
La valuación de los cuatro pingüinos saltarines en 40.000 dólares, por ahora, la única fuente de ingresos vinculada a los animales del ex Aquarium de Mar del Plata. Sin embargo, el destino de los 59 ejemplares restantes sigue sin definirse.
La Justicia deberá decidir entre la venta, el traslado a instituciones de conservación o la continuidad de su cuidado en el predio, en un proceso que combina aspectos legales, económicos y éticos.