SOMU y las cámaras pesqueras firmaron un acuerdo paritario

Este jueves 10 de julio se llevó a cabo en Buenos Aires una audiencia donde el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) firmó un acuerdo salarial con las cámaras empresarias CAPIP, CAPECA, CAPA y CEPA, que permitió desactivar un paro sectorial.
El entendimiento establece una recomposición salarial retroactiva a abril para toda la pesquería y fija aumentos escalonados hasta junio de 2025, con liquidación en julio bajo el concepto “diferencias básico acta SOMU”.
Además, el salario básico del marinero de planta se ajustará mensualmente hasta septiembre, con impacto proporcional en las categorías superiores, y se actualizó el plus de bodega por tipo de buque y tonelaje: los tangoneros y centolleros pagarán $1.457 por tonelada, mientras que los merluceros de más de 700 toneladas abonarán $855.
Por parte del SOMU asistieron Omar Durdos, David Zini y otros dirigentes; las cámaras enviaron a sus asesores legales y representantes, y el Ministerio de Trabajo convocó a una nueva audiencia para el lunes 14 de julio, donde continuarán las negociaciones sobre temas pendientes. Ambas partes solicitaron la homologación del acuerdo, que abarca los convenios colectivos 486/07 BIS, 729/15, 579/10 y 356/03.
El presidente de CAPECA, Eduardo Boiero, reconoció que la situación económica del sector es compleja, pero destacó que aceptaron el incremento “para destrabar el paro y permitir que el SOMU se siente a dialogar”. No obstante, remarcó que uno de los puntos conflictivos sigue siendo la estructura de costos: “No se puede seguir pagando lo mismo que cuando el langostino valía más de 10 dólares”, explicó, en referencia al nuevo planteo de reducir el pago por producción a los marineros en un 22%. Este tema será tratado en la audiencia del lunes.
Pese al alivio momentáneo que supone el acuerdo, desde el SOMU señalaron que persisten tensiones por intentos de las empresas de imponer contratos individuales con condiciones a la baja. El secretario del SOMU Puerto Madryn, Gilberto Albornoz, denunció que las compañías están enviando por WhatsApp propuestas directas a los marineros, en algunos casos con rebajas del 30% en los valores de producción, lo cual —advirtió— no tiene validez gremial.
“Las empresas mandan contratos para que los marineros firmen, pero eso no se acepta. No tiene validez”, sostuvo Albornoz. Además, consideró que la situación configura un “lockout patronal”, ya que las armadoras no están convocando formalmente a los tripulantes y presionan para que acepten condiciones desfavorables.
El dirigente también advirtió que la temporada —que tiene por delante entre dos y tres meses— podría complicarse para los relevos, ya que los efectivos intentarán asegurarse los embarques disponibles. “Siempre fue complicado para los relevos, y ahora más”, admitió.
Finalmente, Albornoz se mostró expectante de cara a la audiencia del lunes: “Esperemos que se defina todo y los barcos puedan salir a laburar, porque cada vez se complica más”, concluyó.